← AgencyDomains.org11:00 · La reunión que no fue

11:00 · La reunión que no fue

El contrato de las licencias del ERP vence en cuatro meses, y la renovación cuesta más de lo que el presupuesto del próximo año puede absorber sin sangre. Hay una alternativa de código abierto que Tecnología lleva meses evaluando. Es exactamente el tipo de decisión que, en la oficina de hace diez años, habría producido una reunión de dos horas con seis personas — tres de las cuales no habrían hablado, dos habrían llegado sin leer el material, y una habría anclado la discusión en los primeros cinco minutos con la frase “yo lo veo difícil”.

Elena lo resuelve caminando hacia la máquina de café.

— Necesito las posiciones de los cuatro gerentes de área sobre renovar el ERP o migrar a la alternativa. Dales veinticuatro horas.

— Preparo la consulta — dice el agente —. Voy a incluir: los costos actuales de la renovación, la evaluación técnica de la alternativa y el análisis de riesgo preliminar. ¿Agrego algo?

— Agrega que el presupuesto del próximo año no absorbe la renovación completa. Que opinen sabiendo eso.

— Incluido. Consulta enviada a los cuatro. Cada uno la recibirá con el contexto de su área. Te aviso cuando estén todas las respuestas.

Elena vuelve a su escritorio y no piensa más en el asunto. No coordinó agendas. No reservó sala. No armó una presentación para “nivelar a todos”. Cada gerente recibirá el encuadre cuando su propio día se lo permita, opinará sin haber visto las opiniones de los demás, y mañana a esta hora Elena tendrá sobre la mesa un cuadro que ninguna reunión le habría dado: cuatro posiciones puras, sin teatro, con sus razones.

— Una cosa más — dice Elena, ya sentándose —. Cuando lleguen las respuestas, si hay disenso, hazles una segunda ronda con los argumentos cruzados antes de pasármelo.

— Anotado. Primera ronda, síntesis, segunda ronda si hay disenso, y te entrego el consolidado.

Lo que acabas de ver:

Casi toda reunión existe para compartir información o tomar una decisión — y ambas funciones encontraron un mecanismo mejor: el contexto persigue a cada participante, cada quien opina cuando puede pensar, y nadie ve las posiciones ajenas antes de dar la suya — desaparece el sesgo de anclaje: la primera opinión dicha deja de arrastrar a las demás. La reunión no se acortó: desapareció — la absorbió el agente en un oficio que tiene nombre propio, el Estado Mayor: coordinar, consolidar y perseguir para que el humano decida. Y deja armada la pregunta de esa cara: ¿qué fracción del tiempo directivo era puro transporte de información?

El comentario de esta escena: el capítulo 5.